Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Búho que come, o muere.
Difama, que algo queda.
Haber gato encerrado.
Que no llegue la sangre al río.
Ha de salir la corneja al soto.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Mal oledor, mal catador.
A mala lluvia, buen paraguas.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Abuso no quita uso.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Agua y sol, tiempo de requesón.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Tirar la casa por la ventana.
Del agua fría el gato escaldado huye.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Del agua mansa se asombra el perro.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Siempre que llovió, paró.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Cielo aborregado, suelo mojado.
Burro apeado no salta vallado.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
No enturbies aguas que hayas de beber.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Agua que pasa por muchos atanores, no es de las mejores.
La niebla deja el tiempo que encuentra