Le dieron como a violín prestado.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Mucho sabe quien callar sabe.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Lo de balde es caro.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
A quien has de acallar, has de halagar.
Habló de putas "La Tacones".
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Yo que callo, piedras apaño.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
No tocar pito.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
La condición hace al ladrón.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
No te pegues que no es bolero.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Mudarse por mejorarse.