Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Hacer de tripas corazón.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Es ley la que quiere el rey.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
El buen vino en vaso chico.
Más duro que sancocho de pata.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Lo que no se conoce no se apetece.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Renegad de viejo que no adivina.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Es como llevar leña para el monte.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
El aburrimiento es una desgracia
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Comer arena antes que hacer vileza.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
La ingratitud embota la virtud.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
A gallo viejo gallina joven.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Cada palo que aguante su vela.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
En casa de los tíos ella es la tía.