El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Querer es poder.
A chico caudal, mala ganancia.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
No gastés pólvora en chimancos.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
El burro hablando de olotes.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Codicia mala, el saco rompe.
El que vende un caballo es porque patea.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Como se vive, se muere.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
A ciento de renta, mil de vanidad.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Gusta más la preparación que la función.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
La prudencia nunca yerra.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.