Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Burro amarrado, leña segura.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
El que fía, o pierde o porfía.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Cada día olla, amarga el caldo.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
La honestidad es un vestido de oro
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
La abundancia da arrogancia.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Saber dónde aprieta el zapato.
Callen barbas y hablen cartas.
Lo que no conviene no viene.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Abre la boca que te va la sopa.
Al que bebe vino le huele el hocico.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
A gran calva, gran pedrada.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
La suerte nunca da, solo presta.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Le dieron como a violín prestado.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Capa de pecadores es la noche, señores.