Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Ignorante y burro, todo es uno.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Más vale despedirse que ser despedido.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
A lo que no puede ser paciencia.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
El caballo viejo conoce bien el camino.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Mañana será otro día.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Mal caso para un médico cuando el médico del paciente tiene la gota.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Donde se está bien nunca se muere
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
A la madrastra, el nombre le basta.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Abuso no quita uso.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
A gran chatera, gran pechera.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Ron, ron; tras la capa te andan.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.