Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Lo que haces, encuentras.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
El mejor espejo es un ojo amigo.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Más obrar que hablar.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Siempre ayuda la verdad.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Más vale maña que fuerza.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Bien o mal, junta caudal.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Haz mal y guárdate.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Más vale tarde que nunca.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
A la virtud, menester hace espaldas.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Maestre por maestre, seálo éste.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Enójate pero no pegues.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.