Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Palabra de boca, piedra de honda.
El que calla, otorga.
El que tenga tienda, que la atienda.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Casa y potro, que lo haga otro.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Casamiento malo, presto es concertado.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Elige tu compañía antes de sentarte.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Esta bien; pero podría estar mejor.
La mejor receta, la dieta.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Habla directamente al corazón.
Mujer precavida vale por dos.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.