Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Dejadle correr, que él parará.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Jodido pero contento.
Una en el papo y otra en el saco.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Al buen vino, buen tocino.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
La buena uva hace buena pasa.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Palabra suave llegar al alma sabe.
A gallo viejo gallina joven.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Una buena mañana hace buena la jornada.
El juez que toma, presto es tomado.
Agua caliente, salud para el vientre.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
No hay mejor maestra que la experiencia.
También los secretarios echan borrones.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Todo lo muy, es malo.
A la larga, todo se arregla.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Más caro es lo dado que lo comprado.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.