Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
Para atrás ni para coger impulso.
El que se va no hace falta.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Una copa a las once, son once a la una.
Una deuda, veinte engendra.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Ladra de noche para economizar perro.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
La suerte es de los audaces.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
Cabeza grande, talento chico.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Roma, acuerdos y locos doma.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Según te verán, así te tratarán.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Boticario sin botica, nada significa.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
A liebre ida, palos al cubil.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.