En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Pocas palabras son mejor.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Hombre prevenido vale por dos.
Favor publicado, favor deshonrado.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Aceptar un don, requiere discreción.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Al higo por amigo
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Sobre advertencia no hay engaño.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Andar y callar, eso es negociar.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.