Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Más vale bueno que mucho.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Más vale bien amigada que mal casada.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
El cliente siempre tiene la razón.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Para conservar amistad, pared en medio.
Buena condición vale más que discreción.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
A confesión de parte relevo de prueba.
Hablar con el corazón en la mano.
Cada cual mire por su cuchar.
Esposa prudente es don de Dios.
De dos males, elige el menor.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
El que es sabio nunca enceguece.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
A Dios, lo mejor.
Es mejor callar que con tontos hablar.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Favores harás, y te arrepentirás.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Ayudaté y serás ayudado.
No hables por boca ajena.