Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Hacer de necesidad virtud.
Los casados, casa quieren.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Maña y saber, para todo es menester.
Hablar bajo y obrar alto.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
El que a burros favorece, coces merece.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Mucho ayuda el que no estorba.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
Palabra de cortesano, humo vano.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Desee bien, sea bueno.
De casa del abad, comer y llevar.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Dos no discuten si uno no quiere.
Con bondad se adquiere autoridad.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Antes di que digan.
Remo corto, barca pequeña.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
O Corte o cortijo.
El corazón del justo, piensa para responder.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.