Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Deja que el buey mee que descansa.
La justicia tiene un largo brazo.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
A cada cosa le llega su tiempo.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
Una flor no hace primavera.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Callar y callemos que todos de barro semos.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Cada cual es dueño de su miedo.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Vecina de portal, gallina de corral.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Cuatro ojos ven más que dos.
A bestia loca, recuero modorro.
Matanga dijo la changa.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.