Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Lo barato cuesta caro
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
El que pega primero pega dos veces.
Creer a pie juntillas.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Frijoles con coles, pedos a montones.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Dos testigos matan a un hombre.
En San Antonio cada pollita pone huevo
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
De tales devociones, tales costurones.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Por una alegría mil dolores
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
El que da primero da dos veces.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Cual más, cual menos, toda la lana es pelos.
Una buena dote es un lecho de espinos
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.