Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Todo amor tiene su gasto
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
La bonanza amenaza borrasca
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Quien te quiere, te aporrea.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Si hay miseria, que no se note
Hacerse de la vista gorda.
La peor pobreza es tener deudas.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
El que se brinda se sobra.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
Saber de pobre no vale un duro
El que nada tiene, nada vale.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Hay miles de miserias en un solo amor
La ignorancia es madre de la admiración.
Dueña que mucho mira, poco hila.