Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Casa convidada, pobre y denostada.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Amor con hambre, no dura.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
No hay dicha, sino diligencia.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Borracho que come miel, pobre de él!
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
La confianza da asco
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
La virtud ennoblece.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Nada puede dar quien nada tiene.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Presto rico, presto pobre.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
La mano perezosa, pobre es.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.