Cada mozo lancee su toro.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Un clavo saca a otro clavo.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Al bobo, múdale el juego.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Más pija que el Don Bosco.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Al loco y al toro, dale corro.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Hasta la belleza cansa.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
A bestia comedora, piedras en la cebada.
No hay viejo sin dolor.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Quien sabe, sabe.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Si voy, con lo que te doy.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Como poroto de la chaucha.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Eso no te lo despinta nadie.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Zapatero a tus zapatos.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.