¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El buen vecino, arregla el camino.
Cada mozo lancee su toro.
Borrón y cuenta nueva.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
A cada cerdo, le llega su sábado.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Bueno de asar, duro de pelar.
Mal ajeno es ruin consuelo.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Hambre matada, comida acabada.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Quien calla otorga
La costumbre vence a la ley.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
No hay atajo sin trabajo.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
A falta de caballos, que troten los asnos.
A perro macho lo capan una sola vez
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
A consejo ido, consejo venido.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
El harto no se acuerda del ayuno.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
La práctica hace al maestro.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Cacarear y no poner, bueno no es.
Más duro que rulo de estatua.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Juntos pero no revueltos.