Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
A la par es negar y tarde dar.
La lengua es el azote del culo.
A llorar al cuartito.
A la mal casada, miradla a la cara.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Moro viejo, mal cristiano.
Ir de capa caída.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
A chica boca, chica sopa.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Oye primero y habla postrero.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Buena fama, hurto encubre.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Bueno de asar, duro de pelar.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Mujer refranes, muller puñetera.
A carne mala, buena salsa.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
No hay caldo que no se enfríe.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
A buenos ocios, malos negocios.
Gran calma, señal de agua.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
Callando el necio, se hace discreto.
El que bien vive, harto letrado es.
Campana cascada, nunca sana.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Sal no se cuenta con que es salado.
Haz el mal y guárdate.