Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Comer en bodegón y joder en putería.
A caballo que se empaca, dale estaca.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
A palabra necias, oídos sordos.
Amor por cartas son promesas falsas.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Lo que hoy parece, mañana perece.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Remendar y dar a putas.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
El mirón, ¡chitón!.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Por puerta abierta ladrones entran.
Magra olla y gordo testamento.
Calumnia, que algo queda.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Cada balanza tiene su contrapeso.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
El ignorante es poco tolerante.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
El avariento nunca está contento.
La cara del santo hace el milagro.