A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Barco en varadero, no gana dinero.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Molino parado no gana maquila.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
A comida de olido, pago de sonido.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Indio comido, puesto al camino.
La más fina mula, patea y recula.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
El interés dueño del mundo es.
Una manzana podrida daña el barril completo.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Acogí al ratón en mi agujero y tornóseme heredero.
Nada contra la corriente.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
El Rey es poco para su porquero.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Si la perra es bola, es mejor para el perro.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.