Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
El que más mira menos ve.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
El amor, de necios hace discretos.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Hebra larga, costurera corta.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Agua limpia de fuente viva.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Los justos pagan por pecadores.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Lento pero seguro.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Antes que el deber está el beber.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
Gato maullador, poco cazador.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.