Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Perro que ladra, guarda la casa.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Bien se lava el gato después de harto.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Nadie toma lo que no le dan.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Para las verrugas, saliva en ayunas.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Agua, barro y basura, crían buena verdura.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Casa ordenada, casa salvada.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Olla remecida u olla bien cocida.