No digas no sin saber por qué no.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Andarse por las ramas.
El hombre después que le roban, pone candado.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
El ignorante al ciego es semejante.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
A largos días, largos trabajos.
Ve delante cuando huyeres.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
El que es sabio nunca enceguece.
Eso es regar fuera del tiesto.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Con ciertos amigos, no se necesitan enemigos.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Más raro que perro verde
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.