Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Demasiado pedo para la mula.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Sol de invierno caliento poco.
Mal hace quien nada hace.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Llena o vacía, casa que sea mía.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Que la haga el que la deshizo.
Si vives alegre, rico eres.
Detenerse después de probar un poco algo.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
El sueño es alimento de los pobres.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Si voy, con lo que te doy.
De lo bendito, poquito.
La cara del santo hace el milagro.
No tropieza quien no anda.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
La verdad sale en boca de los niños.
A mala suerte, envidia fuerte.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.