Para sabio Salomón.
Nunca falta un roto para un descosido.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Acúsole porque pisó el sol.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
A roma va, dinero llevará.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Lo robado no luce.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Tiene más vida que un gato.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
El que la hace, la paga.
La suerte no es para quien la busca.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Pocas palabra y muchos hechos.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Un deber fácil no es un deber
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Lo que no mata engorda.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
El que apura su vida, apura su muerte.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
El que camina, no estorba.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Donde está la aguja está el dedal.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.