Lo mejor de los dados es no jugarlos.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Una rata dentro de una tinaja.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Una maravilla, con otra se olvida.
Arca abierta al ladrón espera.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Lo quiere como la mula a la carreta.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Sobre advertencia no hay engaño.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Ante la duda, la más madura.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Explique, no complique.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Hacer el agosto.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.