La más fina mula, patea y recula.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
A cazuela chica, cucharadica.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
La suerte está echada.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Fruta desabrida, no es apetecida.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Ponerle el cascabel al gato.
Úntate con aceite, que si no sanares, te pondrá reluciente.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Hablando se entiende la gente.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Casa de esquina, para mi vecina.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Limpio de polvo y paja.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Para todo perdido, algo agarrado.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.