Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Suerte, y al toro.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Arte para lograr es el dulce hablar.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
El que tiene sed, busca agua.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Los buenos modos agradan a todos.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Más merezco; pero contigo me conformo.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Aceptar un don, requiere discreción.
Poco dinero, poco sermón.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
La esperanza no llena la panza.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Hablando la gente se entiende.
El sol brilla para todos.
Componte para el marido y no para el amigo.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Tirar la piedra y esconder la mano.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
La dieta cura más que el bisturí.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
La más fina mula, patea y recula.