Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
Necio es quien con necios anda.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
El hablar mismo idioma.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Todo lo que sube tiene que bajar.
El que del campo viene, cenar quiere.
La duda es la llave del conocimiento.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Dar en el clavo.
La abundancia da arrogancia.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Cada cosa pía por su compañía.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Zumo de limón, zumo de bendición.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Saber dónde aprieta el zapato.
Para atrás ni para coger impulso.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Lo que siembras cosechas.
Hay que dar el todo por el todo.
Como quitarle el poto a la jeringa.
El que fía o promete, en deudas se mete.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.