Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Cada día se aprende algo nuevo.
Obras vea yo; palabras, no.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Haz lo que creas que está bien.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
La noche para pensar, el día para obrar.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
De tal palo tal astilla.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Todo amor tiene su gasto
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Día de agua, taberna o fragua.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
La luz de alante es la que alumbra.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
La lealtad se paga.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.
La verdad no peca pero incomoda.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.