Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Es agua derramada.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Vive y deja vivir.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Enójate pero no pegues.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Quien mocos envía, babas espera.
El que anda en silencio, cazar espera.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Quien tiene tienda que atienda y, si no, que la venda.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
A la de tres va la vencida.
El que no te conozca, que te compre.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Las cosas caen por su propio peso.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Viento del solano, agua en la mano.
Camina más una hormiga que un buey echado.
El que hace la ley, hace la trampa.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Jugar a dos barajas.