Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Si tengo trompo no tengo cuerda; si tengo cuerda no tengo trompo.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
El abismo lleva al abismo
¡Otra pata que le nace al cojo!.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
El que escucha su mal oye.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Un yerro, padre es de ciento.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Año de hierba, año de mierda.
El vino no tiene vergüenza.
La casa caída, el corral agrandado.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
El gorrón tiene que ser sufrido.
A Seguro se lo llevaron preso
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
El avariento nunca está contento.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
A palabra necias, oídos sordos.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
El amor de lejos, es para los pendejos.
El que no cae, resbala.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Buena vida si refrenas tu ira.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Es agua derramada.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Escatimar y dar a putas.
Hay gustos que merecen palos.