En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Galga salida, a liebre parida.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prision.
Ambicioso subido, pronto caído.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
La casa caída, el corral agrandado.
Con los descuidados, medran los abogados.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Al rey muerto rey puesto.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Cazador y cazado confían en Dios.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Mujer refranes, muller puñetera.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
De cabo a sargento, y no está contento.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Sal derramada, quimera armada.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Quien no da nudo, pierde punto.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.