El que ama el peligro, en él perece.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Bien ama quien nunca olvida.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
El deseo hace hermoso lo feo.
Más se perdió en la guerra.
Todo gran amor no es posible sin pena.
La vida no es senda de rosas.
Bien vivió quien bien se escondió.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Sopas y morder, no puede ser.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Al perro muerto, échale del huerto.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Tiran más tetas que carretas.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Vale más muerto que vivo.
El ama brava, es llave de su casa.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Desbarata hasta un balín.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Agua vertida, mujer parida.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Se defiende más que un gato boca arriba.