Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Mal ojo le veo al tuerto.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Muchas hormigas matan un camello.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
La espina saldrá por donde entró.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
La cabra coja, junto a la casa trota.
La oveja de muchos, el lobo la come.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
De perdidas al río.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Canción de la transición.
A barba moza, vergüenza poca.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Quien come aprisa, come mal.
Plata en mano, culo en tierra.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
El abismo lleva al abismo
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.