A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Desvestir un santo para vestir otro.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
A marido ausente, amigo presente.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Soldado muerto, otro en su puesto.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Quien escucha, su mal oye.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
La muerte no anda en zancos.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Boda y mortaja, del cielo baja.
La ambición mató al ratón.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
El cornudo es el último que lo sabe.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
La necesidad tiene cara de hereje.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Mal ojo se le ve al tuerto.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Para presumir hay que sufrir.
Más tira coño que soga.
Por sostener el error, se cae en otro mayor.