Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
El mal llama al mal.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Casa de muchos, casa de sucios.
Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Atáscate, que hay lodo.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Pan ajeno nunca es tierno.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Un día menos, una arruga más.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Joven intrépido no deja memoria.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Todo salto tiene riesgo.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.