Flor sin olor, le falta lo mejor.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
El amor todo lo vence.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
A batallas de amor, campo de plumas.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
No hagas bien sin mirar a quien.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Salir del fuego para caer a las brasas.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Hacer una cosa contra viento y marea.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
De necios es huir de consejos.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
Buenas cartas a veces pierden.
Indio con puro, ladrón seguro.
De sabios es cambiar de parecer.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Quien no se arriesga no cruza el río
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Mujer Besada mujer ganada.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Las malas noticias siempre tiene alas.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.