Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Amigo lejos, amigo muerto.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Es de sabios cambiar de mujer.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
La cara bonita y la intención maldita.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Hombre amañado, para todo es apañado.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Agua fina saca la espina.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
El que bien ama, tarde olvida.
Al rebuznar se verá quien no es león
Cumplidos entre soldados son excusados.
Cinco: por el culo te la hinco.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
A diente cogen la liebre.
Quieres taparle el ojo al macho.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
De cuero ajeno, correas largas.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
A la virtud, menester hace espaldas.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
A lo que se quiere bien, se castiga.