La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Dios castiga sin piedra ni palo.
El que no se consuela es por que no quiere.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Del falso bien viene el auténtico mal
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
La democracia también genera hombres deshonestos
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
A dádivas, no hay acero que resista.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
A veces caza quien no amenaza.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
A cántaro roto, otro al puesto.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Anda a chinga a otro lado mejor..
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Cómplice y asesino van por igual camino.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.