Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Un buen día nunca se olvida.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Para una vez que se bañó, hasta el culo se le vio.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Dar una fría y otra caliente.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Tarde piaste pajarito.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Cuando dude, no saludes.
Dos perros pueden matar a un león.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Quien huelga no medra.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Llegaste como caído del cielo.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
A quien le dan pan que no coma.
La fe mueve montañas.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Hacer una cosa en un avemaría.
Faena acabada, faena pagada.