Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Dios no espera año para castigar.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Paso a paso, se va lejos.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Hay quien las mata callando.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
Ve tu camino para no tropezar.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Lo que se da no se quita.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
No es lo mismo atrás que en ancas.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
El hombre honrado a las diez acostado.
Sirva de algo mientras se muere.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Buena muerte es buena suerte.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.