Cantando se van las penas.
Es más fácil, destruir que construir.
No es nada, que del humo llora.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
El amor es más agresivo que el odio
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Mas vale una trucha en el caldero que un salmón en el mar.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
El amor y el reloj locos son.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
El que no arriesga, no pasa el río.
El trabajo ennoblece.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
A carne mala, buena salsa.
Hasta la belleza cansa.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Supo por donde entró, no por donde salió.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
El que tiene tierra, tiene guerra.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Hermano mayor padre menor.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
A quien feo ama, bonito le parece.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Chico bache y grande caída.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Las palabras se las lleva el viento.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.