La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
A buena mujer, poco freno basta.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
A ojo de buen cubero.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Si truena es porque va a llover.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Día de agua, taberna o fragua.
La pisada del amo, el mejor abono.
Más perdido que un moco en una oreja.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Caro compró el que rogó.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Más ordinario que un sicario en un burro.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Nadie se meta donde no le llaman.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
No llega antes el que más corre si no el que menos tropieza.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Perro no come perro.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
El mal del amor, no lo cura el doctor.