A buen bocado, buen grito.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Dan darán, dicen las campanas.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
El que habla es el que peca.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Escatimar y dar a putas.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Volver a inventar la rueda.
Su ladrido es peor que un mordisco
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Como turco en la neblina.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.