Cada gusto cuesta un susto.
El diablo nunca duerme.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Entre pitos y flautas.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Pasión tapa los ojos a la razón.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Barba a barba, vergüenza se cata.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
El que muda de amo, muda de hado.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Capa de pecadores es la noche, señores.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Con chatos, poco o ningún trato.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
La hacienda, el dueño la atienda.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Como canta el abad responde el monaguillo.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
El que tiene buba, ése la estruja.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Entre menos burros, más choclo.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Por la plata baila el mono.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Mano de santo cura como por encanto.