Iglesia, o mar, o casa real.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Buena olla y mal testamento.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Hacer ruido, para sacar partido.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Ron, ron; tras la capa te andan.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
O todos moros o todos cristianos.
Tripas llevan piernas.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Hijo de tigre: tigrillo.
Presto se va el cordero como el carnero.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
El sabio calla, el tonto otorga.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Al buen callar, llaman Santo.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
De joven maromero y de viejo payaso.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.