De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Casado por amores, casado con dolores.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
La labranza no tiene acabanza.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Al buen día, métele en casa.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Cada día, su pesar y su alegría.
Desee bien, sea bueno.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Hablar hasta por los codos.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Alabar y callar para medrar.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Casa de mantener, castillo de defender.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Manda, manda, Pedro y anda.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Hombre prevenido vale por dos.
No siempre el mejor camino es el más corto.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.